Una colección de textos escritos en la arena para leer antes que el agua los borre de la orilla junto a su autor, el reportero, corresponsal y escritor uruguayo

Carlos D. Montero

"Ella me enseñó que no soy cuentista, sino cronista.
Que no sé inventar; que no quiero mentir.

Le enseñé que no era una niña, que es una mujer.
Que evitara sentirse culpable; sino responsable.
Yo seguí escribiendo cuentos pobres.
Y ella siguió haciendo niñerías.

El saber lo que es correcto no nos libra del error a sabiendas.¡Qué sería de ti y de mi sin expectativas por torcer el destino rumbo a lo desconocido!
Triste fatalidad que nos condenen a ser sólo lo que debemos o sabemos hacer bien"

Yace palpitando al límite del fugaz presente anfibio bautizado por eterno son de mar que rompió bolsa pariendo vida y poesía